Work in progress


Las primeras fotografías en el parque del Retiro las hice en 2006, acababa de llegar a Madrid y me apasionaba perderme con una amiga en la oscuridad del parque. Desconocía que esa fuera la zona cruising.
Fuimos varias veces, me propuso fotografiarla desnuda y lo hice. Con ello empezamos un diario fotográfico y también a formar parte de esta zona de intercambio sexual del parque.
Nosotras no intercambiamos sexo, pero era algo parecido. Era público y prohibido.
Fue una experiencia hermosa, una nueva etapa de mi vida, la llegada a una nueva ciudad, me sentía lejos de ataduras familiares, tocaba la libertad. Y eso es lo que quería plasmar.


En 2016 volví al Retiro.Tenía 40 años.
En los diez años que habían pasado formé familia y también me separé, entendí otra etapa de la vida, llegaron las responsabilidades.
Volví a fotografiar pero ya no era la oscuridad o aquello que se esconde tras los arbustos lo que me llamaba la atención. Ahora intentaba hablar de algo aún más complicado, la claridad, el día, lo que se esconde en lo visible a plena luz, asunto que me parecía mucho más difícil de descifrar.